miércoles, 22 de octubre de 2014

características de la urbanidad

 La urbanidad no se limita estrictamente a enseñarnos las consideraciones que debemos guardar a los demás en las situaciones y casos que nos plantea la vida en sociedad, sino que una vez adquiridos estos hábitos, harán que nos sintamos más seguros de nosotros mismos y conformes con nuestra personalidad, al darnos cuenta de que nuestra persona despierta en los demás, confianza, simpatía y aprecio. Siendo en nuestros días, una baza importante a la hora de encontrar un puesto de trabajo, pues de todos en sabido que la primera impresión que se recibe de una persona, es esencial a la hora de confiarle responsabilidad, amistad o promoción, y si con el paso del tiempo esta primera impresión se confirma, no hay duda de que nos ahorrará muchos problemas con otras personas, laborales, de salud, etc.,


* No nos tomaremos nunca confianza de ninguna clase con quien se conoce de poco tiempo, por más que su trato afable y campechano nos autorice para ello.


* El tiempo es el que nos dará a conocer el carácter y las costumbres de los demás y por lo tanto el grado de intimidad o compatibilidad que debemos tener con otras personas.


* Nunca hablaremos de los vicios o defectos naturales de los demás o nuestros, si supiéramos había escuchando que se pudiera ofender con nuestras palabras.


* Cuando una persona elogie a otra o a alguna de sus propiedades, procuraremos no contradecirla, aunque nuestra opinión se contraria, solo en casos excepcionales pondremos en conocimiento de unos padres, las faltas de su hijo, o a un tutor las de su pupilo, etc.


* No perderemos el tiempo en discutir cosas, de cuyo resultado no obtengamos un beneficio moral, cultural o económico, discutir por discutir es de necios.



* Si fuésemos saludados por una persona por error, le devolveremos el saludo con amabilidad, sacándole de confusión con delicadeza y sin avergonzarla.


* Nunca preguntaremos a nadie por sus enemigos o enemistades.


* En una conversación no elogiaremos a una persona en exceso delante de otra de su misma profesión.


* Si por parentesco o amistad el trato con un superior jerárquico o laboral fuera fluido o de tuteo, en presencia de otros superiores o inferiores el trato será de usted.


* Si un superior laboral o jerárquico, nos dispensase de darle por deferencia, el tratamiento debido, podemos omitirlo en nuestras conversaciones privadas, pero nunca delante de extraños.


* En general el trato confidencial con otras personas será restringido en presencia de otras a quien ni ellas ni nosotros podamos tratar de la misma manera.


* En los juegos sociales en los que intervengamos, nunca demostraremos nuestro disgusto si perdemos, ni excesiva alegría si ganamos, cuidando de no herir el amor propio de los demás.


* Por mucha confianza que tengamos en una casa ajena, no diremos ni haremos nada que pueda desagradar, incomodar, molestar o ruborear a quien nos escuche o vea.


* La dignidad y delicadeza deben de estar presentes en todos nuestros actos, en todos los lugares y ocasiones, con mayor razón cuando hay delante quien pueda juzgarlos y apreciarlos.


* No deberemos entrar en lugares en donde se esté trabajando (talleres, oficinas, etc.,) a distraer o interrumpir a los que trabajan, y cuando vayamos a realizar una gestión, no permaneceremos allí, mas tiempo del preciso.


* Para entrar en cualquier despacho, llamaremos con delicadeza a la puerta si estuviera cerrada y solicitaremos el correspondiente permiso de quien lo ocupa.


* Procuraremos concertar siempre nuestra intención de cita o visita con tiempo de antelación, con el fin de no importunar.


* Cuando en una casa o habitación, halla objetos de valor, procuraremos no fijar la vista en ellos, ni aproximarnos demasiado.


* No permitiremos que un superior, anciano, señora, etc., se levante en nuestra presencia para tomar una silla, cerrar o abrir una ventana,coger un objeto caído, o cualquier otra acción que cause molestia.


*Cuando una persona esté leyendo, no debemos colocarnos cerca para leer el papel o libro que tiene en sus manos o mesa.


* Cuando nos nombremos en alguna conversación, nos contaremos los últimos. (Don José y yo).


* Cuando estando sentados se nos acerque un superior a hablarnos nos podremos en pie, permaneciendo así, hasta que se retire o se siente el y nos indique que también podemos hacerlo.


* Poner un pie sobre la rodilla opuesta y tener las piernas cruzadas, son actos admisibles entre personas que se tratan con íntima confianza.


* Al subir o bajar una escalera deberemos ceder el balaustre a las personas mayores, ancianos, señoras, etc., si no existiera o habiendo de los dos lados se cederá la derecha
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Reglas de urbanidad y cortesía. Modo de conducirse en la mesa.

la mesa es el sitio donde el hombre hace ver sus finos modales y su buena educación; así, pues, debe saber hacer los honores de ella, si fuere en su casa, y servir, particularmente a las señoras, en cualquiera otra donde se halle. Una persona desenvuelta, sin esa etiqueta ridicula que hace años se acostumbraba; que atienda a todos, trinche y reparta con cálculo y delicadeza, y haga los presentes y agasajos que debe a las personas de distincion, es un hombre de quien se recuerda siempre con gusto y que cautiva la atencion de aquellas personas a quienes ha dispensado el favor o el deber de servir. Por estas causas, y otras mil que creemos innecesario repetir , daremos una sucinta idea de los principales deberes y respetos que deben observarse para hacer los honores de una mesa y para guardar en ella la compostura y decencia que debe tener toda persona bien educada.
La precipitacion en sentarse, la eleccion de puesto que no pertenece o que ofrece más comodidad, la vista fija en los manjares, una ostentacion de grande apetito, un aire goloso, el servirse sin aguardar a que llegue su tumo, el principiar a comer antes que las personas de más distincion lo hagan, las manos siempre en movimiento y los dedos de contínuo mojados, son acciones groseras, que ponen en ridículo al que las hace. El no saber trinchar el plato que tuviese delante, equivocando el que ha de servirse con cuchara con el que debe partirse con cuchillo, el cortar de diverso modo los pescados, las aves, etc., el no saber mondar y partir las frutas y pastas, son pequeneces, que, si se hacen con torpeza, se da a manifestar la humildad de nacimiento o el abandono de educacion.
Así, pues, deben observarse en la mesa las prevenciones siguientes:
1. No servirse dos platos con la misma cuchara, tenedor o cuchillo, y menos con la cuchara común.
2. No salpicar con la salsa a las personas que hay al lado.
3. No manchar los manteles al trinchar o al servir el vino, ni la servilleta a fuerza de limpiarse la boca y los dedos.
4. No romper, chupar y golpear los huesos para sacar su médula. o ensuciarse los dedos, ni tomar con ellos tajada alguna o hueso.
5. No hacer ruido mascando o bebiendo.
6. No comer deprisa ni despacio, porque lo uno indica que han ido solo a comer, y lo otro que no gusta la comida, y que así se entretiene el tiempo.
7. No oler los platos ni poner faltas a los guisos, carnes, etc.
8. No partir el pan con los dientes ni en muchos pedazos.
9. No soplar las viandas, caldos, etc., sino esperar a que se enfrien.
10. No gastar chanzas pesadas ni tocar a nadie con los pies.
11. No estar siempre callados ni sacar conversaciones tristes, y si festivas; pero con decoro, cuidando siempre de evitar personalidades.
12. No limpiarse los dientes con el tenedor o cuchillo.
13. No comer de todos los platos sin excepción, porque pueden granjearse la fama de tragones o golosos.
14. No manifestar preferencia a ningún plato sin dar razones que lo apoyen.
15. No decir las faltas que por casualidad cometa el encargado de servir y trinchar.
16. No estornudar, toser, ni sonarse encima de la mesa, sino a un lado y poniéndose el pañuelo en la boca.
17. No extrañar ciertos platos, aunque nunca se hayan visto, y mucho ménos acerca del aprecio y escasez de ellos sin grande oportunidad.
18. No sentarse ni levantarse de la mesa antes de que la mayoría lo haga.
19. No jugar con la comida ni con cualquier otro objeto que haya en la mesa (un cubierto, una copa, un salero ...).
20. No olvidarse, en fin, que la falta más mínima en la mesa es un defecto capital de lesa gastronomía.

normas de urbanidad en la calle

 La culpa no es de los niños que actúan como tal, sino de sus padres que no les enseñan a "circular" por las aceras; aunque parece sencillo andar por la acera tiene sus normas, y muchos de nosotros las hemos olvidado.
Vamos a ver las principales normas, o consejos a seguir como viandantes, tanto para los mayores como para los niños:
1.- Siempre debemos caminar por la derecha y lo más pegados a la pared posible. Es decir, debemos caminar por el lado interior de la acera, por nuestra derecha.
2.- Si enfrente viene una persona mayor o alguien cargado, podemos ceder nuestra derecha y desplazarnos a nuestra izquierda.
3.- Como excepción diremos, que si no hay aceras (por ser un descampado, vivir en un pueblo o urbanización sin aceras, etc.) entonces debemos caminar por nuestra izquierda, viendo venir los coches u otros vehículos de frente.
4.- Si viene alguien de frente hacia nosotros, debemos mantener nuestro sitio, la derecha y esa persona deberá tomar nuestra izquierda, es decir, su derecha (lado exterior de la acera).
5.- Si nos encontramos con amigos o familiares no debemos pararnos y ocupar toda la acera. Trataremos de retirarnos a un sitio más apartado donde no estorbemos al resto de viandantes.
6.- Tampoco debemos ir jugando y corriendo, con el consiguiente peligro de dar un empujón e incluso tirar a alguna persona al suelo. Tampoco ir jugando con el balón, lanzando cosas o juegos similares.
7.- Al tropezar con alguien, lo primero que debemos pedir son disculpas por ello.
8.- Si vamos acompañados y se paran nuestros padres o mayores con otras personas, debemos estar quietos y no andar corriendo y revoloteando a su alrededor.
9.- Cuando vamos andando debemos comportarnos de forma correcta y no hacer cosas tales como: dar patadas a las papeleras o señales, pintar en paredes, autobuses, etc., escupir en el suelo, dar voces, tirar papeles u otros objetos al suelo, insultar o meterse con la gente, subirse con los pies en los bancos para sentarse, etc. Hay que evitar estos comportamientos tan poco educados.
10.- No debemos olvidar estos dos puntos fundamentales de todo lo dicho anteriormente: Respeto a las personas y a las cosas. Hay que tener un comportamiento digno de una persona bien educada y civilizada. 

la urbanidad se refiere a las pautas mínimas de comportamiento social que nos permiten convivir en colectividad. Se basa en el respeto hacia el prójimo, el entorno natural y los objetos públicos; buena educación , urbanidad y cortesía.




urbanidad

Llamase urbanidad al conjunto de reglas que tenemos que observar para comunicar dignidad, decoro y elegancia a nuestras acciones y palabras.